Monitorio de compañía telefónica: cómo defenderte
Si has recibido una notificación del Juzgado porque una compañía de teléfono te reclama una deuda, no te asustes. Tienes derecho a oponerte. Y en muchos casos, esa deuda es discutible.
Cada año, miles de personas en España reciben un monitorio por deuda de teléfono. Movistar, Vodafone, Orange, MásMóvil, Digi… todas lo hacen. A veces directamente, a veces a través de empresas de recobro que han comprado esas facturas impagadas.
Pero que te reclamen no significa que tengas que pagar sin más. Muchas de estas reclamaciones tienen puntos débiles que un abogado puede explotar a tu favor.
Por qué las telefónicas presentan monitorios
El procedimiento monitorio es rápido y barato para el acreedor. La compañía presenta un escrito ante el Juzgado reclamándote una cantidad, normalmente acompañado de facturas y el contrato.
Si tú no haces nada en 20 días, el Juzgado dicta un auto dando la razón a la compañía. Así de simple. Por eso es tan importante actuar a tiempo.
Las telefónicas suelen reclamar por tres motivos principales:
- Facturas impagadas de meses de servicio.
- Penalización por permanencia si cancelaste antes de tiempo.
- Coste de dispositivos (móviles, routers) que estaban vinculados al contrato.
El problema es que muchas veces la cantidad que reclaman está inflada. Suman facturas, penalizaciones y costes de equipos de forma que el importe final no tiene nada que ver con lo que realmente debes - si es que debes algo.
Las defensas más habituales frente a un monitorio de telefonía
La cláusula de permanencia era abusiva
Este es el argumento estrella. Muchos contratos de telefonía incluyen una cláusula de permanencia que te obliga a quedarte 12 o 24 meses. Si te vas antes, te cobran una penalización.
Pero esa cláusula puede ser abusiva en varios supuestos:
- La compañía cambió las condiciones unilateralmente. Si te subieron el precio, te cambiaron el paquete o modificaron las condiciones sin tu consentimiento, tú tenías derecho a irte sin penalización. Si aun así te la cobran, esa cláusula no se sostiene.
- La penalización es desproporcionada. El Tribunal Supremo ha señalado que las penalizaciones de permanencia deben ser proporcionales al tiempo que falta por cumplir, no una cantidad fija. Si te cobran lo mismo por irte el mes 1 que el mes 11, hay un problema.
- No te informaron correctamente. Si no te explicaron la cláusula de permanencia de forma clara antes de firmar, puede ser declarada nula.
La deuda ya estaba pagada
Parece obvio, pero ocurre más de lo que piensas. La compañía sigue reclamando una deuda que ya pagaste, especialmente si hubo un cambio de operador y las domiciliaciones se cruzaron.
Si tienes justificantes de pago - extractos bancarios, recibos, capturas de la app -, esa es tu mejor defensa.
El importe incluye penalizaciones desproporcionadas
Como hemos dicho, las telefónicas tienden a inflar la deuda. Suman meses impagados, penalización por permanencia, coste del terminal y a veces hasta gastos de gestión o intereses que no tienen base legal.
Un abogado puede desglosar esa cantidad y demostrar ante el Juzgado que una parte significativa de lo que reclaman no es exigible.
La deuda fue cedida a un tercero sin notificación válida
Muchas telefónicas venden sus facturas impagadas a empresas de recobro (Intrum, EOS, Hoist y similares). Estas empresas compran la deuda por una fracción de su valor y luego te reclaman el total.
El problema: si no te notificaron correctamente la cesión del crédito, la empresa de recobro puede tener dificultades para acreditar que tiene derecho a reclamarte. Es un argumento técnico pero efectivo.
La deuda ha prescrito
Las deudas de telefonía tienen un plazo de prescripción de 5 años (artículo 1964 del Código Civil). Si la compañía dejó pasar ese plazo sin reclamarte judicialmente, la deuda está prescrita y no pueden cobrártela.
Ojo: el plazo se cuenta desde la última factura impagada o desde la última reclamación extrajudicial documentada. Un abogado te ayudará a calcular si aplica.
Qué cantidad te pueden reclamar realmente
Uno de los errores más comunes es pensar que la cifra que aparece en el monitorio es inamovible. No lo es.
Imagina que dejaste de pagar tu línea de móvil hace 8 meses. La compañía te reclama:
- 3 meses de facturas impagadas: 120 euros
- Penalización por permanencia: 200 euros
- Coste del terminal: 350 euros
- Intereses y gastos de gestión: 80 euros
Total: 750 euros. Pero cuando un abogado analiza el caso, puede que la penalización sea abusiva, que el terminal ya estuviera pagado en parte y que los intereses no tengan base contractual. La cantidad real exigible podría ser mucho menor.
Qué hacer si recibes un monitorio de una telefónica
Tienes 20 días desde la notificación para oponerte. Si no lo haces, pierdes tu oportunidad.
Estos son los pasos que te recomendamos:
- No lo ignores. Es el error más grave. Si no contestas, el Juzgado le dará la razón a la compañía automáticamente.
- Busca tu contrato original. Si lo tienes, perfecto. Si no, tu abogado puede solicitarlo.
- Reúne los justificantes de pago que tengas: extractos bancarios, recibos, correos de confirmación.
- Guarda cualquier comunicación con la compañía: emails, cartas, SMS, capturas de chat.
- Consulta con un abogado especializado lo antes posible. Con la documentación sobre la mesa, podrá valorar tu caso y preparar la oposición.
Por qué merece la pena oponerse
Muchas personas pagan por miedo. Piensan que si el Juzgado les ha enviado un papel, ya está todo decidido. Nada más lejos de la realidad.
El monitorio es solo el principio. Si te opones, la compañía tendrá que demostrar que la deuda es real, que la cantidad es correcta y que tiene derecho a cobrarla. Y en muchos casos de telefonía, no pueden hacerlo de forma convincente.
Además, si la cantidad es inferior a 2.000 euros - que es lo habitual en deudas de telefonía -, el procedimiento posterior es un juicio verbal que no requiere abogado ni procurador de forma obligatoria. Pero tener un abogado marca la diferencia entre ganar y perder.
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